lunes, 16 de junio de 2014

Frío que desgarra...

No es tan malo el frio cuando se pega al cuerpo
que cuando se pega al alma...
Y en un silencio nocturno
los sentimientos estallan.

Y enmudece la vida.
Y se duerme la calma.
Y los ojos se vuelven pesados.
Y la luna te llama...

No es tan malo el frío si está por fuera
que cuando está en el alma...
La piel es resistente,
el corazón se desgarra.

Y los llantos explotan,
y el lamento desarma,
y la consciencia se aturde,
y la vida se acaba...

Te extraño...

Sentimiento tácito y nublado en el sentido
en sueños destruído
sin más fondo ni causa
la música del alma, se muere en un gemido.

Extrañas sensaciones y tremendos pesares,
y al alma envejecida
la solución no llega
y de impotencia es vencida.

Los ojos se me secan, de llorarte tanto
tu ausencia en mi desdicha, me hace perecer.
Y el canto de los pájaros, en la buena mañana,
cuando tanto te echo en falta, ¡Me hace enloquecer!

De nadie quiero nada,
de nada quiero nada más.
Tan sólo tus abrazos, que me mezcas solenme
en un sueño muy dulce, y no despertar jamás...