miércoles, 16 de abril de 2014

Pues eso...

-¿Sabes tú acaso qué hay más allá? - Su compañero levantó una ceja y le miró a los ojos,
- ¿Más allá de dónde?
- Exacto - dijo él, con la cabeza alzada al cielo - Ni siquiera sabemos qué es este "Dónde" en el que nos encontramos, y en cambio nos pasamos la vida haciendonos este tipo de preguntas...
- Supongo que así es la mente humana... - Respondió su compañero mientras rascaba con el dedo la piedra en donde estaban sentados, cabizbajo, como pensativo.
- ¿Y qué es la vida? ¿Y la inteligencia? ¿Qué es la humanidad? - Inquirió él exaltado.
- Todo eso no tiene una respuesta corta...
- Lo sé, y en cambio nos volvemos locos intentando sacar una respuesta que nos convenza a nosotros mismos, que pena... ¡Qué pena!
Su compañero alzó la vista preocupado:
- ¿Estás bien?
El negó con la cabeza:
- ¿Cómo quieres que lo esté, si lo que veo no me convence, lo que no veo no me convence porque no lo veo, y todo en absoluto me aburre? No... No sé si quiera por qué estoy. Es más que evidente que no lo estoy... Si es que estoy, porque quizá ni siquiera esté y todo lo que estás haciendo sea inutil, ¿Te has parado a pensar que pasaría si toda tu vida fuera un sueño?
- No...
- Nadie puede comprenderme... Pero lo has intentado y lo valoro, ahora vete, déjame saltar. La decisión que tomé no la tomé a la ligera, me aburre la vida. Nada más...

Duce Sangre

Es dulce como la luna;
y a la vez afilada como una daga...
seria, pero tierna como una niña;
sádica y tremendamente malvada...

Su sonrisa de angel
tras una cortina te atrapa.
Y entre destellos luminosos
tu alma queda envaucada.

Su erotismo y su lascivia
entre sus sábanas te engancha,
y al terminar la noche
de roja sangre las mancha.

Tus ojos se pierden lejos...
entre la oscuridad y el alba;
agonizando dulcemente
entre su carne descansas...

Tras el mayor de los placeres
la vida se te escapa.
Rodeado de partes que fueron tuyas
y que lentamente de ti separa.

Mientras te mira a los ojos
y sientes su tierna mirada...
Cuando pasen diez minutos
¡Ya no podrás sentir nada!

Es como una viuda negra,
Que ve como tu vida acaba,
entre gritos agónicos
mientras rie sobre la cama.

Enbadurnada de sangre,
con las manos embarradas;
te acaricia la frente,te besa...
y sonriendo te mata.