miércoles, 14 de diciembre de 2011

~Nada... Y más Nada~


Bajó la mirada a la tierra,
las lágrimas centelleaban.
Mirando al profundo abismo,
de llanto la noche llenaba.

Increible destino el humano.
Imperiosa la hazaña.
Que aún viéndose completa,
Bajo la tierra acaba

Y suspirando en la noche
los pensamientos le atacan.
¡Qué efimera es la vida!
¡Con qué rapidez  pasa!

Bajo un lecho de sombras
Entre la hierba y la calma,
mientras en polvo se convierten,
sin esperar un mañana.

Y si el cuerpo se pudre,
si se escapa volando el alma…
¿Qué queda de nosotros
cuándo la esencia se acaba?

Nada…. Y más Nada.

lunes, 12 de diciembre de 2011

~~Tú...~~

Tu mirada...
Como un toque de hadas,
se clava en mi mirada,
me quema, me embriaga.

Tu silencio...
Perpetuo encuentro
de sonidos insexitentes
de sentimientos eternos...

Tu sonrisa...
Que como el mar me acaricia.
Se graba en mi mente,
y a soñar me invita...

Tú, en general, y solo tú...
Me haces morir en cada palabra,
que de tu boca exhala,
haciendome  vivir a la vez, enamorada...

~El piano~~

Caricias al oido,
que a un tiempo vagan
volando hacia el que escucha,
bajo las manos de una dama.

Sonido adormecido,
reflejo del que ama.
Caricias y suspiros,
lenguaje del alma.

Pintura de un sentimiento
que en el aire se plasma.
Notas que con mimo.
son de un teclado arrancadas.

 Cuanto mas lento,
mas bello.
Cuanto mas profundo,
mas tierno.

Peuqeños acordes,
que a la melodia acompañan,
que suenan serenos
mientras invitan a la calma.

Un amor verdadero,
un suspiro con gracia.
El piano y su melodía,
bajo la luna, o al alba...


sábado, 10 de diciembre de 2011

L.S.H.

La niña se enamoró de una estrella...
Lejana, incandescente, inalcanzable.
La quiere a su lado, con ella...
Mas que es imposible, sabe.

La niña de la estrella se aleja,
Llora, rie, la mira...
y aun sabiendo que jamas dejara de amarla
su camino hacia otro lado vira.

La estrella desde el cielo le reclama,
que no se siente querida.
¿Cómo puedo quererte, estrellita mia,
si vives en la lejanía...?

La niña llora en silencio...
Tantas cosas le diria...
Pero lo ve tan imposible...
¿Que, por ella, no daria?

Estrellitas como esas, solo hay una
que en el cielo vigila,
y en el alma de esa niña vive
aunque tambien viva alli arriba.

lunes, 21 de noviembre de 2011

~~Tiempo...~

Tiempo al tiempo
durante tanto tiempo,
que el tiempo se eterniza.

Si te doy tu tiempo
sin pensar en el mio
dejo de estar a tiempo,
para poder sentir.

Tiempo de espera,
tiempo sin tiempo,
mientras, tras tanto tiempo,
tu me consigues olvidar.

Y, si sigue pasando el tiempo,
tras el tiempo de descuento,
no estare mas a tiempo, para nada mas,
pero, si quieres tiempo, lo tendrás...

Mi tiempo es tu tiempo,
para ambos igual.
arde o temprano, el tiempo pasará,
despues de todo, quien decide,
no es, ni mas ni menos, que el tiempo...

~~Un beso bajo la lluvia, un te quiero al oido~~

El mar se eriza tranquilo a pesar de la lluvia.
Tus ojos en los mios...
Tu alma con mi alma hacen una.
Tanto he perdido...

Y bajo la luna, de tu mano,
mirando al mar tranquilo,
sintiendo la lluvia en el pelo,
y del silencio el sonido,

tus ojos en mi se han fijado,
el tiempo se ha detenido.
Y en un movimiento lento,
tus labios descansan en los mios.

Asonante musica del alma.
Siento escalofrios.
Frente al mar, bajo la lluvia y la luna,
por segundos estamos unidos.

Son efimeros tus besos
y del momento el sentido...
Aún así te amo tanto,
que adoro lo vivido.

Un beso bajo la lluvia...
Un te quiero al oido...

domingo, 20 de noviembre de 2011

~~Amarte...~~

Ansío tus caricias
tenerte aquí a mi lado.
Que des todo de ti,
mi enamorado...

Poder mirar tus ojos,
poder besar tus labios.
Y sobre tu piel hacer poesía
tan solo con mis manos.


||El primer verso que escribi, desde ese momento salto la chispa de la poesia en mi||

~Dilema del alma~~

Tozudo corazón, que no deja de sentir,
por quien no quiere de igual modo.
¿Es posible al alma prohibir
que ame a quién realmente es tu todo?

Si las lágrimas no bastan
para hacer recapacitar...
Si aunque muera el alma
todo le da igual,

Dime, ¿Dónde está la razón, cuando tiene que estar?
¿Se esconde o no existe?
¿Está ciega, quizá?
¿O no deja el alma ver,
lo que es en realidad?

Momentos de lucided pasajeros,
que igual que vienen se van...
Y pernocta en el alma un sentimiento,
que duele más y más

Y si ni el tiempo te ayuda
si no hay que hacer, nada mas
Entonces ¿Qué queda?
Llorar... Y llorar.

viernes, 28 de octubre de 2011

~~Tras el abrazo~

Yace muerta, bajo la luna... Con una expresión tétrica en los ojos.
Su mano, agarra una flor con ansia, el cadaver de una rosa negra deshojada.... Se acabó todo para ella.
La luz de la luna se refleja en sus ojos azules que poco a poco van perdiendo el color del mar y adoptando el color de la luna... Fria, su corazón no late, sus músculos no muestran señal alguna de vida o movimiento. Tiesa, recia, tirada sobre un manto de cesped en la noche y con una gran herida de colmillos en el cuello.
Una lágrima reseca en su mejilla y el albor del pánico en su rostro, signo de una ultima emoción tan intensa que al morir se ha quedado plásmada en su rostro.
De repente una sensación... Poco a poco un cosquilleo efímero recorre sus piernas, desde la punta de los pies enfundados en unas botas de tacón hasta la punta de sus dedos donde se adivina, bajo guantes negros, un leve movimiento.
Sus ojos han cambiado de forma durante las 5 horas que lleva tirada en el suelo, y su piel ha palidecido ténuemente, aun sin perder su tono rosado, su tono humano.
El azul de sus ojos se ha descolorido ya por completo y es ahora un blanco vacío lo que hay en su lugar.
Poco a poco comienza a tomar consciencia, una sensación extraña la embaraga. El ser que la ha atacado durante su paseo nocturno parece haberse ido y ahora.... Ahora yace tirada en la hierba.
Se incorpora costósamente de su lecho de hierba humeda y se mira las manos, se toca la cara, y finalmente la herida del cuello... Parece que aun sangra levemente.
Siente que su cuerpo pesa menos y en su boca el sabor de la sangre... Pasa la lengua por sus labios y una necesidad sobrehumana, casi como un instinto la hace levantarse rápidamente y nota que se muere de sed...
Necesita sangre... Pero aún no sabe muy bien por qué.

jueves, 27 de octubre de 2011

~~Tu silencio~

Tu silencio abarca más que una horda de palabras dichas a lo loco...
Me consume poco a poco...
Por dentro me quema, ¡Mi alma se engangrena!
Y se consume de rabia...
Dices más callando, que cuando tu voz se libera.

Si te miro a los ojos, puedo saber que piensas
Y en ocasiones, el martirio de saber
Me inunda el alma sin querer
De maldiciones y de ofensas...

Tanto me cuesta...
Tanto que apenas sin sentir
puedo percibir, que aunque me hables
tu mente no está aqui...

Tu silencio en ocasiones
deja de ser bello...

Tu silencio, me mata por dentro.

jueves, 13 de octubre de 2011

~ La princesa más amada, de cualquier cuento de hadas~~

Por que quiero ser solo yo, la dueña de tu corazòn.
La princesa mas amada de cualquier cuento de hadas.
La que cada dia consiga que seas feliz, que sonrias,
la que busque en el horizonte y cuando no te vea llore.
Soy sin ti la máxima representación de la nada.
Soy sin ti un cielo sin estrellas, nublado, quizá contaminado
de pensamientos horribles que me apartan de tu lado.
Sin ti no sueño, solo espero y lloro y siento
que si no te tengo cerca poco a poco voy muriendo.
Sin ti no quiero nada de lo que me rodea, que nadie me vea
que me dejen tranquila, que no me hablen, que ni me sonrian.
Sin ti mis dias son meses y mis meses se crecen.
Se hace la eternidad perpetua sin verte...
Volver a ser tu amada... Y no volver a perderte.
La princesa mas amada, de cualquier cuento de hadas...
Solo tú puedes conseguir eso.

viernes, 7 de octubre de 2011

~Encuentro en el castillo de Belegurth~ (Por Darnell)

En lo profundo de un bosque oscuro, el cual se encuentra sumergido en un valle rodeado de montañas y volcanes, se localiza un raro castillo de un Lord Vampiro aun más raro que el castillo, en uno de los raros y bizarros jardines del castillo rodeado por ríos de sangre hirviente se hallan reunidos distintas criaturas aunque en su mayoría vampiros tan solo congregados para charlar en una bella noche nublada. El raro Lord Vampiro llamado Bard Belegurt es el anfitrión de esta velada, entre los reunidos se encuentran unas bellas vampiras aunque de entre ambas una destaca por su incomparable belleza la cual se haya recostada en las piernas de su pareja un extraño y algo estúpido demonio disfrazado de mortal. La charla se centra en trivialidades orquestadas por el anfitrión.
Avanzada un poco la noche el cielo se despeja y deja lugar en el centro del firmamento a una luna hermosa y brillante, aquella hermosa vampira hipnóticamente atraída por la belleza singular de aquella noche y luna es atraída su mirada al cielo, una sombra singular y extraña aparece en el centro de la luna por lo que aquella dama centra y concentra más su mirada en el astro, conforme la sombra se hace más notoria y de fácil distinción una sonrisa se dibuja en el rostro de aquella dama, la sombra no son más que una bandada de cuervos siniestros que descienden a la entrada del jardín donde se encuentran reunidas aquellas criaturas de la noche.
Los cuervos desaparecen entre las sombras del arco que está a la entrada del jardín, y dejan en su lugar la silueta de un hombre alto y delgado, lentamente las sombras desaparecen y la silueta resulta ser aquel misterioso vampiro que lunas antes tuviera oportunidad de estar con él a solas frente a un pequeño lago en una banca vieja y oxidada, donde se enteró que era un antiguo Lord y Rey de un castillo, siendo ella la única que en primera instancia se percato de la aparición de aquel apuesto vampiro. Cuando el entona desde su garganta con una voz grave, penetrante y algo seductora un saludo, los ahí reunidos giran su rostro hacia el lugar de donde proviene el saludo y observan al vampiro que se encuentra bajo el arco de la entrada, el Lord anfitrión corresponde el saludo; seguido de los demás asistentes; este le indica que los acompañe a unos sillones que están dispuestos de forma circular y un pequeño sillón redondo en el centro, aquel misterioso vampiro agradece la invitación hecha en primera instancia por Lord Belegurt de acudir a su castillo y cuando se encamina en dirección de la pequeña sala en el jardín aquellos asistentes se quedan en silencio, absortos en sus pensamientos y observando detenidamente a aquel vampiro tan educado e increíblemente apuesto, más la única que realmente se deleita a cada paso que el da lento y firme es la vampira de los ojos vacios y las pequeñas arracadas en el labio inferior que aquella luna se presento ante él alegando llamarse Bolboretta.
Lord Darnell fija su mirada desde un principio en ella al igual que ella en el, -Viste de manera muy diferente de cuando lo conocí, pero de igual manera luce muy apuesto-; piensa ella. Viste una botas de cuero negro estilo motociclista, un pantalón de mezclilla oscuro algo desgastado y una que otra abertura en el área de las rodillas, cinturón con estoperoles, una camiseta de color negra con una calavera grande en el pecho de color gris sobre la camiseta una chaqueta de cuero negro estilo rocker y desgastada, con tres correas a lo largo de los brazos; pero no es esto lo que lo hace lucir distinto; sino su rostro y el color de su piel luce aun más joven que la primera vez que lo conoció y pareciese tener vida, pues su rostro aunque pálido vivos tonos rosados en sus mejillas y
labios y en el contorno de sus ojos, esos ojos que tanto la cautivaron grises como de ceniza, carentes de brillo y vida, fríos, penetrantes, aunque algo melancólicos, y su cabellera aunque larga como la recordaba en esta ocasión es negra como la noche, -Tal vez andaba de cacería y es su aspecto de cuando era mortal-; piensa ella.
Sus pasos son lentos, seguros y firmes; pereciese detenerse el tiempo cuando camina y más aun pareciese disfrutar que las miradas se centren en él, una vez que ha terminado de recorrer el sendero que guía a la pequeña sala en el medio de aquel jardín tan particular y único, toma asiento despreocupadamente en el asiento frente a donde se halla recostada la hermosa vampira llamada Bolboretta. Lord Belegurt, le cuestiona formalidades propias de los antiguos, y Lord Darnell educadamente y sin perder de vista a la hermosa vampira que aunque disimula no prestar atención a aquel apuesto, educado y misterioso vampiro; misteriosos por la razón que es sumamente cuidadoso de no revelar demasiada información de su existencia, tan solo responde lo necesario, corta y fríamente; mientras charla con la mayoría de los presentes, aunque él procura permanecer en silencio pues realmente no los conoce y ni les interesa en lo más mínimo, quien realmente le interesa es la hermosa y sensual dama recostada en el acéfalo demonio, el cual no ha pronunciado palabra, tal vez sea que se sienta intimidado por Lord Darnell, o sencillamente es un idiota.
Y aunque capaz de responder a cualquier pregunta y pretender que centra su atención en todos, pero realmente quien tiene su atención es la hermosa dama Bolboretta, con la cual, gracias a que él posee la habilidad Auspex, mantienen una conversación mental ellos dos, en sus mentes tan solo está el charlar el uno con el otro, saber más de si mismos, aunque esto es mayor en ella pues Darnell mantiene a raya sus secretos y se envuelve en cada palabra más y más en un velo de misterio y frialdad, que aunque no sabe realmente porque ella se siente atraída por ese aire misterioso y perverso de aquel apuesto vampiro.
Y a tal grado llega el egocentrismo de este antiguo y arrogante vampiro que se atreve a cuestionarle acerca de la pareja de ella, siendo muy directo en su pregunta, - ¿Quién le parece más atractivo, su novio o yo?-; ella atónita con la pregunta tan directa, se sonroja en sobre manera y el nerviosismo se apodera de ella. Al notar esto Darnell, le sugiere que olvide la pregunta y súbitamente y educadamente se despide de los presentes, los cuales sorprendidos por el abrupto cambio de humor de este misterioso y frio vampiro se quedan en silencio, él sin prestarles atención convoca a sus fieles e inseparables cuervos sombríos, los cuales emergen de entre las sombras debajo de los sillones donde ellos se hallan sentados, por lo que se exaltan ante la sorpresa, cuando pronuncia el despido de costumbre los cuervos lo rodean y él se desvanece entre sombras y se aleja entre la bandada de cuervos, dejando sin palabras a aquellos con quienes charlaba, pero quizá la más sorprendida de todos sea aquella hermosa dama, que se quedó recostada en el regazo de su pareja y pensativa en aquel arrogante, misterioso, vanidoso y frio vampiro llamado Darnell Perghan…







Por Darnell.

~El Adiós~~

Con los ojos entreabiertos,
y la mirada perdida,
en su lecho de flores
de la vida se despedía.

Los llantos la rodeaban,
le abrumaba lo que oía.
Con tan poca edad
el por qué no entendía.

Apretósele el alma de golpe,
el estómago le ardía,
los sonidos se difuminaban,
poco a poco la vista perdía.

Ya no quedaban fuerzas,
Su corazó casi no latía.
Y en un último suspiro
dejó escapar su vida.

La calma llegó a su cuerpo,
el estómago ya no ardía.
Los sonidos se borraron,
en la alcoba ya nada oía

Y aunque, a su alrededor, los gritos
y los llanto mas fuertes se hacían,
su mente totalmente en blanco
ya nada sentía.

Ya la llevan a enterrar
en un cortejo, de dia.
Las flores ya no huelen...
Los pájaros no pían.

La agarra el sepulturero
y a la tierra la envía.
Entre sabanitas blancas
en la caja donde está metida.

Los amigos se despiden,
lloran con la familia.
En sus ojos la tristeza
marca ese maldito dia.

Y, al bajar, una lágrima
corre por su mejilla.
No tiene manera alguna
de decir que aún está viva.

jueves, 29 de septiembre de 2011

~Tu desidia~~

Y hacía frío..
Y tus ojos en los mios se clavaban,
y reias mientras yo lloraba.

Bostezabas...
y mi alma en pedacitos se quebraba.
No sabía que tan poco te importaba.

Tu mirada se hizo a un lado
esquivándome la mía.
Yo seguía llorando
mientras tu no lo impedías.

Y soplaba el viento.
No merece la pena llorar.
Si a quién lloras no merece
¿Para qué llorarle más...?

~ Ira, odio y satisfacción~~

Vaciaba las cuencas de los ojos de ella con un cuchillo de sierra oxidado... Los gritos de la chica se oían por todo el sótano, mas de nada le valdria. Se llevó un ojo a la boca y lo lamió, sádica, susurando...
-Viste más de lo que debiste... Ya no prometas que no lo volverás a hacer pues de ello me encargaré yo-
Y volviendo a agarrar el cuchillo lo hincó en el brazo derecho de la chica amordazada y atada a la mesa de sucia madera ensangrentada. Chillaba de dolor y sus gritos la complacian sobremanera.
Poco a poco fue pasando el cuchillo desde debajo de su barbilla hasta la unión de las clavículas donde se detubo... Habiendo rajado suficiente el cuello de la chica como para ver, por la incisión, el interior de esta.
Sus manos ensangrentadas se abrieron paso por el tremendo agujero que tenía en el cuello y revolvió, jugó y arrancó cuanto pudo. Ya no se oían mas gritos...
 -No verás, ni tampoco dirás cosas que no debiste...- Susurraba mientras se lamía sus dedos uno a uno, probando la sangre de la chica que, poco a poco, se desvanecia en la mesa.
Cambió el cuchillo oxidado por un hacha y cortando primero las manos sonrió... Mas tarde cortó una pierna con gran esfuerzo y cuando vió a la chica desfallecer paró. No era cuestión de ensañarse, pensó, y las carcajadas se oyeron por toda la estancia... -Nunca mas maldita... Nunca mas.- Y limpiándose las manos en un ensangrentado delantal de color miel, subió las escaleras a perderse en la noche mas profunda, con la satisfacción del trabajo bien hecho.

~¿Dónde estás?~~

Tú, que iluminas el camino
que me lleva a la felicidad,
dime ¿Dónde estás?

El que deja al alcance la luna
 para que la pueda tocar.
Tu que pones el mundo a mis pies,
el que suspira si no me ve,
y a quien jamas dejare de amar ¿Dónde estás?

Porque extrañarte duele tanto...
Si ni si quiera te puedo abrazar,
sin verte y sin oirte
la distancia pesa más...
No me canso de preguntar ¿Dónde estás?

Y del viento respuesta no obtengo...
En el cielo, mi pregunta volando se va.
La incertidumbre de no saber,
la maldicion de la soledad
se posa en mis adentros y
me hace agonizar.

Como te prometi, te espero...
Tan solo dime...
¿Dónde estás?

~Ser o no~~

Ser o no ser, bendito dilema tubo ese señor
mas el mio es mayor
no se como.actuar...
¿Confesar lo evidente o callar?

"ser y confesar es.de.valientes...De los que siguen aquí después de todo, no ser y callar solo.es de cobardes..."

Mas igual al confesar
aún resolviendo el dilema.
se pierde el motivo por el que callar.
Y si pierdes aquello que te hace.suspirar,
¿De qué sirve ser.valiente y.confesar?

Tiempo.despues.tras confesar
aún seguía el.motivo que me hacía suspirar.
Mereció la pena cortar las.cadenas,
los miedos que me hacian callar

El dueño de mis suspiros sigue y no se va.
Y aunque su ausencia me pese
nada importa ya...
Lo tengo siempre en mi mente, lo demas da igual.

~Fue un sueño~~

Fue un sueño...
Se enamoró de una químera, lloró por un mito imposible.
Y al volver nada había. Fue un sueño.
Nada quedaba de los besos que el fantasma del pasado le habia dado.
No permanecía en su piel el olor de él.
Solo fue un sueño.
Y al despertar no había nada más.
Y sola, al amanecer, se consumió bajo los rayos de sol
Y solo su estela queda.
El recuerdo de un ayer la hizo perecer.
No supero el engaño y se marchó para siempre.
Sus cenizas volaron en el viento por un momento
Y desapareció sin dejar rastro, tras el humo de un cigarro.
Sus lágrimas quedaron grabadas en la roca donde lloraba.
Sus labios aun en la mente de algun fantasma viven
Su alma ya no existe y su corazón ya no esta triste
Ni siquiera sabe si algun dia ella misma existio, o no...
Quizá tambien fue un sueño...

miércoles, 27 de julio de 2011

~Carta Sombría~

*Llueve afuera y un hombre misterioso se encuentra sentado en la parte más apartada y obscura de un bar subterráneo de la ciudad, los asistentes lo observan disimuladamente e intrigados por el aspecto de aquel hombre; una especie de capucha le cubre la cabeza y parece llevar una máscara, las luces del bar parecen temerle pues no le iluminan el rostro lo único que brilla son un par de anillos uno rojo y uno de diamantes y rubíes, una copa de vino llena se encuentra en la mesa frente a él, su mirada tras la máscara se encuentra fijada en un hombre particular al cual ha venido siguiendo hasta ese lugar, cuando la música se torna un poco más relajada y los asistentes por fin han cesado en observarle, el se incorpora llevando su mano derecha hacia el costado de su antebrazo contrario para tomar algo, algunos asistentes se dan cuenta de esto y entran en pánico al observar lo que toma y por el aspecto de él pues su capucha se ha caído y ha dejado al descubierto su larga cabellera blanca y la luz le ilumina el rostro y observan la tétrica máscara negra, saca una daga y la lanza contra la puerta clavándola entre la puerta y el marco sellándola firmemente, de un movimiento celerico se acerca al hombre que observaba; el cual ya se había incorporado y despojado de la gabardina que lo cubría y ha comenzado a gruñir con ferocidad y su rostro comienza a desfigurarse; y con otra daga ya en mano de un solo movimiento le corta la cabeza frente a la mirada de los asistentes justo antes que el hombre comenzará a convertirse en Lycan, el terror y el pánico se apoderan del lugar al ver aquella escena sangrienta y temerosos de sus vidas corren a la puerta hombres y mujeres por igual y tratan de abrir la puerta pero no pueden a causa de la daga, algunos tratan de quitar la daga que sella la puerta pero les es imposible, aquel hombre misterioso se dirige a la puerta y se apartan con gran rapidez y horror, cuando el está por sacar la daga, un fuerte graznido lo hace girar la cabeza en dirección del sonido, en la mesa donde él estaba sentado se encuentra un gran cuervo sosteniendo en su pico una hoja doblada, lo observa y bajo la máscara sonríe levemente, señala con su mano al encargado de la música y con voz grave, penetrante y algo seductora le indica que ponga algo de música de piano, después se dirige a los aterrados humanos que se encuentran en un rincón que se dispongan a disfrutar como si nada hubiese pasado y que se sienten, al ver que no se mueven les grita autoritariamente e intimidatoriamente que se sienten y al instante todos se disponen a sentarse en las sillas alejadas de él, él por su parte se dirige a su mesa y se sienta como tantas lunas se sentó en EL Agujero para que su esposa lo observara justo cuando una hermosa tonada de piano sale atreves de las bocinas del lugar e inunda el bar de una paz y tranquilidad o al menos el así lo siente, acaricia levemente debajo del pico al cuervo y le quita la hoja del pico, cómodamente sentado se retira la máscara lentamente dejando al descubierto su hermoso y blanquecino rostro y sus ojos gris ceniza fríos y penetrantes, los humanos se sorprenden al ver lo hermoso que es aquel hombre comienzan a murmurar acerca de la piel y en especial de los ojos, bebe un poco de su copa mientras escucha con su agudo oído los elogios y cumplidos que hacen las mujeres y uno que otro hombre, sonríe ante lo que escucha y muestra sus dientes blancos y el par de incisivos largos y afilados, se dispone a leer la carta que su fiel amigo ha traído en esta noche, sus ojos recorren las líneas examinando, buscando algún mensaje oculto entre las palabras, una vez que termina de leerla se queda pensativo, una lagrima sanguinolenta le recorre la mejilla derecha y se la retira con una garra, distintas emociones lo embargan y le abruman la mente y su muerto corazón, tristeza principalmente le atormenta y da paso al coraje y la ira de no poder estar con la vampiro que ama, con la vampiro que se casó, se levanta despacio y pensativo, se acerca a la barra y le pide al cantinero un vaso, el cantinero temblando y muy asustado le acerca un vaso limpio, él lo toma y camina en dirección del cuerpo decapitado del Lycan, le toma uno de los brazos mientras todos lo observan, con una garra le rasga la muñeca y la sangre aun tibia sale de la muñeca brotando en un gran chorro el cual él atrapa en el vaso hasta casi llenarlo, suelta el brazo del decapitado y vuelve a su lugar lentamente rememorando en su mente los instantes que pasó con su amada esposa y se sienta cómodamente, con su mano invoca sombras que se convierten en una hoja solida negra, llama a su fiel amigo y le arranca una pluma a lo que el cuervo le recrimina con un fuerte graznido, él reconforta a su amigo acariciándole el pico y este se tranquiliza, coloca la hoja en la mesa y moja la punta de la pluma de su cuervo en la sangre del decapitado y se dispone a trazar finas y elegantes letras en la hoja a plasmar lo más recóndito de sus sentimientos reprimidos en su muerto corazón, entre espacios bebe de su copa y continua plasmando en esa hoja de sombras lo que su mente y corazón sienten y extrañan a su amada esposa, una vez que culmina de redactar la carta para su amada esposa dobla la hoja pues la sangre ya ha secado en esa extraña hoja de sombras, y es aun más extraña pues va perfumada con la esencia de él, lleva una pequeña parte de su espíritu para que al ser leída por ella sea él mismo el que entregue la carta y sea su voz la que brote de las líneas de la carta para que su esposa pueda olerlo, sentirlo y escucharlo, una vez que la ha doblado se la entrega a su fiel amigo en el pico y le da instrucciones precisas de que sea entregada a Bolboretta, su amada y hermosa esposa y que permanezca al lado de ella siempre, cuando el cuervo recibe la carta da un fuerte graznido y alza vuelo en el bar el aleteo es fuerte y sonoro a los oídos de los mortales, el cuervo se enfila a la puerta volando y misteriosamente para los espectadores atraviesa la puerta fácilmente y se aleja en medio de la lluvia en dirección del castillo de Lord Caronte , cuando él observa que el cuervo se ha marchado toma su máscara de la mesa y se la coloca en su fino y hermoso rostro, saca de su bolsillo 3 monedas de oro y una de plata y paga al cantinero, se despide educadamente de los asistentes pidiendo disculpas por lo acontecido y cuando mete ambas manos en los bolsillos de su pantalón de cuero y agacha la mirada una holeada de cuervos salidos de cada rincón sombrío del bar lo rodean y él se desvanece entre ellos y atraviesan la puerta sellada, cuando el último cuervo sale por la puerta se lleva consigo la daga que sellaba la puerta, envuelto en la bandada de cuervos se aleja al lado opuesto de donde viaja el cuervo solitario con la misión de entregar la carta a su amada esposa, perdiéndose en las nubes de lluvia*
La carta que el cuervo entrega a Bolboretta en las manos y que lleva plasmado una parte del espíritu de Darnell dice así:














Mí amada Bolboretta:
Ni la divertida cacería de un furtivo me llena el profundo vacio que nuestra separación ha dejado en mi aun más muerto corazón, más sin embargo el poder leer unos fragmentos de tus hermosas palabras plasmadas en esta carta que ahora va en el bolsillo junto a mi corazón me llena de alegría momentánea, pero tan rápido como esa alegría llega así se esfuma, pues caigo en la cruda y maldita realidad, una realidad en la que no estás más a mi lado, una realidad en la que no puedo estrecharte en mis brazos, una realidad en la que no puedo saborear el dulce sabor de tus besos, una maldita realidad en la que mi esposa no está a mi lado como lo juramos y una maldita realidad en la que a la única mujer que realmente he amado no puedo tenerla y demostrarle lo mucho que la amo.
Noches he pasado vagando en soledad, una soledad que jamás creí que retornaría, no hay noche en la que no vea tu hermoso rostro reflejado en la luna y aun en las noches que carecen de luna te haces presente en mi mente en recuerdos fugaces y vivos y se me nuble la mente de alegría y tristeza y los ojos se me llenen de frías e iracundas lagrimas de impotencia, pues tú has decidido esta maldición en nuestra existencia, solo espero que la eternidad pase de prisa y la verdadera muerte llegue para que me libre de este efímero y maldito sufrimiento.
El amor que siento por ti es aun más grande cada noche, la sangre que debo beber para mantenerme sabe a hiel, amarga y me quema por dentro como si fuese el mismo sol el que toca mi piel, tu piel, tus besos, tus caricias, tu sangre lo son todo para mí y así lo serán hasta el final de los tiempos.
Ti amo amore mío, mi niña ojos de luna, mi sombra siempre vaga bajo tus pies y mi cuervo siempre a lo alto de tu cabeza, siempre estoy a tu lado mi amada Bolboretta, recuerda que no estás sola, pues siempre y para siempre estaré a tu lado mi amada esposa, y siempre seré tuyo y de nadie más. Solo espero que el tiempo nos vuelva a unir y si no es así, pues que maldita existencia eterna.
Mi mente ahora se encuentra nublada por tanto no me resta más que decirte que mi eterno amor por ti permanecerá tan cierto como que hay noche al final del día, mi amada Bolboretta.
Tu amado y fiel esposo. Darnell Perghan


(Por Darnell)

lunes, 25 de julio de 2011

~Los Dos~

El, un lord, imponente vampiro antiguo de mas de 1000 años de existencia... De una belleza inusual, con el cabello blanco, tan blanco como el brillo de la luna, que cae a mechones por una tez pálida y algo rosada en las mejillas, que sostiene los ojos mas vacios que jamás se hayan visto, y los labios mas rosados y apetecibles de todos, cortados por los finos colmillos que por ellos asoman.
De aspecto fuerte, y varonil... Tan bello y a la vez tan temido...
De carácter recio y estricto. Arrogante, vanidoso y oscuro... Su maldad es tan solo comparable a su romanticismo...

Ella, joven vampiresa, de apenas 100 años de existencia... Con una fina belleza al igual que la de el, tambien cabello blanco coronando su mista tez palida, de ojos blancos y sin fondo, sin expresion alguna mas que la de la muerte... De labios carnosos y pálidos, perforados por dos anillos negros...
De aspecto fino y elegante, dulce y sin embargo de carácter algo malvado...

Ellos dos se conocen por casualidad y sus caminos se cruzan una noche de luna menguante... Alrededor de una mesa, negociando, sus ojos se encuentran por primera vez y ya jamás dejan de mirarse los unos a los otros... Sus existencias quedan marcadas y sus, cada vez mas frecuentes, encuentros van marcando un camino en ellas... Se desean en un principio, mas tarde se quieren... Y al final, despues de largo tiempo de verse furtivos, encontrarse en lugares oscuros y desatar la pasión que albergan el uno por el otro.. Comienzan a amarse.
El la corteja a ella, con palabras a la luz de la luna, ella le corteja a el con veladas al son del piano... Sus corazones muertos laten el uno por el otro... Y al final deciden dejar todo atrás y dar a conocer su amor, tan verdadero como eterno....
Dulces vivencias invaden sus lunas... Juntos, no hay nada mas que importe, se aman tan profundamente que , a su alrededor, nada importa. Solo ella, solo el... Solo los dos.
Mas truncada se ve su historia cuando el ha de partir, y con el alma muerta entre amargas lágrimas se separan...Mas se prometen esperarse y jamas de amarse dejar...
Ocasionalmente el sale de su féretro oscuro y frío para ir a visitarla. Emocionantes momentos en los que, después de lunas sin verse, se besan, se abrazan y se profesan amor sincero.
Y por fin llega el momento en el que deciden unir sus almas para siempre en un lazo de sangre irrompible y eterno, y frente a la luna contraen algo así como un matrimonio humano, cruzan su sangre, vinculan su estirpe y quedan unidos para siempre.
Son esposo y se aman... Todo es tan perfecto que no parece ser cierto... Y no tarda en llegar el día en el que, entre lágrimas, han de decirse adiós...
No saben muy bien por cuanto tiempo... No saben tampoco, por que motivo... Solo saben que se aman tan profundamente que jamás dejaran de pensar el uno en el otro.
Y tras trágicas lunas de ausencia, separados y rotos por no poder vivir juntos su historia de amor verdadero, deciden escribirse cartas.
Cartas llenas de pasión, de sentimientos y sobre todo de amor.
El futuro es incierto y la eternidad separados es demasiado pesada... Solo el destino sabe que les deparara.
De momento se aman, se aman tanto que mueren el uno por el otro, se aman hasta tal punto que separados sienten morir a cada instante... Y en esas cartas se refleja.
Quien sabe si algún día sus caminos vuelvan a unirse y jamás vuelva a separarse... Hasta entonces solo queda esperar... Dejar su relación en puntos suspensivos.

~El Reencuentro~

Fuera llueve, los fogonazos, que por segundos iluminan la estancia, son cada vez mas continuos y estruendorosos. Sentada tras el ventanal, observando la lluvia caer, extrañándole... Siente una lágrima resbalar por su cara, y una furia increible se despierta en su interior, alimentada por la impotencia de no poder verle. Se levanta, se limpia la cara de lágrimas y sale afuera, bajo la torrencial lluvia, que la moja casi al instante, dejándola empapada, con los brazos extendidos en cruz. Cayéndole el agua a chorretes por la cara. Con el pelo y la ropa totalmente escurriendo. levanta la cara al cielo y cierra los ojos, sientiendo como el agua le resbala por el rostro, respira profundo y grita.
"DARNELL TE AMO!!!"
El grito retumba en el silencio nocturno, tan solo cortado, a cada poco, por el estruendor de los relámpagos...
Cae de rodillas, y sus lágrimas se mezclan con el agua... Apoya ambas manos sobre el asfalto encharcado y el pelo, blanco y chorreando, tapa la cara de la hermosa vampira... Siente morir sin su amado... Las largas lunas de espera sin verle la matan... La rompen en dos... No soporta mas su ausencia y entonces mira al cielo y ve una bandada de cuervos sobrevolarla. Se pone en pie y con la mirada alzada sonrie... 
-Aquí estás....  

(Por Bolboretta)
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Sumergido en su letargo y hundido en recuerdos, dentro del frío féretro, algo lo inquieta, algo perturba su sueño, algo se escucha en la fria y tormentosa noche que esta afuera, y no es la lluvia torrencial que cae lo que escucha. Tampoco lo son los rayos que cruzan e iluminan el cielo... No, este sonido es diferente de todo aquello que la noche ofrece, más sin embargo le resulta tan familiar...
De pronto siente que la tristeza lo embarga y de un solo golpe rompe la tapa de su feretro y, con una velocidad pasmosa, sale de su feretro, corre las gruesas cortinas negras y rojas, que siempre lo protejen del dia, y agudiza sus sentidos.
Invocando a sus fieles amigos, inseparables acuden al llamado, y entre cuervos sombrios desaparece rompiendo el ventanal y se sumerge en lo profundo de la noche. 
Al llegar a su destino la rodea desde el cielo y cae frente a ella de un solo movimiento y ,antes que ella pueda reaccionar, la abraza fuertemente empapándose de la lluvia torrencial y del cuerpo humedo de su amada esposa. 
Le susurrra suavemente al oido, - Ya estoy aquí mi amada esposa, seca esas lágrimas, que jamás te dejaré sola-, después de esto la besa profundamente y se funden en un cálido abrazo apesar de sus frios cuerpos y la fria noche...

(Por Darnell)

~ Dificil Decisión...~

Me basta pensar,
saber que ahi estás,
que me esperas que me amas
que jamas me dejarás,
me basta soñar, e imaginar
porque aunque no te tenga
no dejaré de esperarte jamás

Si he de buscar, buscaré
Si he de llorar, lágrimas derramaré
Si he de sentir, sentiré
Si he de cantar, si he de esperar...
Si he de volar en tus brazos lo haré
Confiar en ti, para no caer.
Si he de soñar soñaré
y sin temer, despertaré despues,
Porque si he de amar amaré
y hasta que la muerte me lleve
contigo estaré.

 Existencia remota es estar sin ti,
en las largas lunas sentirse morir,
buscar por el cielo intentar percibir
el olor de tu cuerpo, tu esencia, tu existir....
Sin tu mirada intentar resistir...
Me cohibe el silencio si no estas aqui...

 Llorar noche a noche por lo que existió,
lo que el viento y la luna de mi alma arrancó...
intentar entender por que se acabó...
llorar por las noche por cometer un error...
sentir que te busco en el dulce arbor..
de la noche tremenda, sin ti que soy yo...

Buscar, sentir que eres solo tú...
quien busco, quien quiero, mi plenitud...
pensar si hice bien o si fue la actitud...
temer que este sueño acabe en un ataud...
sentir que te espero y que por siempre
mi vida eres tú...

viernes, 20 de mayo de 2011

~Cuento de Sangre~


En la estantería polvorienta y envejecida, que hay al fondo de la tienda, sobre el último estante y casi escondido tras todo tipo de productos esotéricos, misteriosos y prohibidos, hay un tarro.
De cristal oscuro, sellado y con una rosa negra dibujada, lleva años en ese estante, tanto que tras el las arañas construyeron casi un imperio.
Nadie sabe muy bien que contiene, ni como llego a ese estante, mas nadie se atrevió nunca a tocarlo y paso de generación en generación de tenderos, junto a la tienda, la vieja estantería y el imperio de arañas…
Tiene, sin embargo, el tarro una historia. Triste quizá, o quizá no.

Cuando la noche caía, la luna se levantaba y el rechinar de una tapa al abrirse se oía en el viejo caserón.
Otra noche más, ella se levanto y miro por el ventanal la gran luna que desde el cielo le devolvía la mirada. Melancolía en el alma, y pesar en su corazón muerto.
Como cada noche emprendió su camino al cementerio de vampiros y se sentó junto a una tumba, junto a la misma tumba de siempre, la que visitaba todos los días desde hacia 20 años.
Con una mano volvió a destapar la maleza que crecía tapando el nombre que en la lapida rezaba. Y de nuevo otra lagrima mas volvió a caer en la tierra. Tanto lo extrañaba…
Su existencia no avanzaba y su alma cada noche se deshacía un poco más.
Tiempo atrás había conocido a un vampiro, caballeroso y educado. Tan serio como adorable. Poco a poco fueron conociéndose, y entablaron una bella amistad. Pasaban horas observando la luna, escribiendo en sus corazones nuevas experiencias, tocando el piano, o simplemente abrazados… La amistad dio paso al amor, y al fin llego el dia en el que se declararon amor eterno. Todo se volvio de un color negro tan hermoso… Tan oscuro como ellos,  Sus labios se fundian en besos infinitos y sus ojos en miradas de amor tan verdadero como que juntos estaban y nada mas que la muerte verdadera les separaria.
Y fue esta, quien tras una noche tormentosa, les separo. Cortando con su dureza toda esperanza de una existencia conjunta, y haciendo que ella jamas volviese a sonreir.
Desde que ese maldito ser envidioso abrio su feretro a plena luz del dia e hizo que ardiese bajo los rayos del sol, ella no habia dejado de ir a llorar con la mas amarga de las penas sobre la lapida de el. Acariciaba cada noche la tierra, y susurraba palabras de amor para que el las oyera… Si tan solo hubiese una forma de traerle de vuelta…. Y la habia, pero a que precio….
Fue entonces cuando una noche sin luna y nublada una bruja se acerco a ella, poniendo la mano sobre su hombro llamo su atención.
Varias lunas hacia que esa bruja observaba a la vampira llorar sobre la tumba de su amor.
Fue aquella luna cuando decidió contarle que había un hechizo antiquísimo para traer de vuelta a los vampiros tras la verdadera muerte. Mas el precio a pagar era alto, pues tan solo tras derramar la ultima gota de su sangre sobre la tumba de el, y con las palabras adecuadas, el renacería.
No tuvo que pensar ni un solo momento la vampira y accedió inmediatamente. La bruja la desangró  y todo lo que quedo de ella fue un cadáver frío, quieto y sin brillo en los ojos.
El volvió a la vida y nunca supo que su amor había dado su existencia por el.
Cada noche mira a la  luna y se pregunta que seria de ella, sin saber que desde entonces, en un estante, de una tienda vieja y heredada, hay un tarro de cristal oscuro sellado y con una rosa negra dibujada. Que para todos es un misterio, ya que nadie sabe que dentro de ese frasco están las ultimas gotas de sangre de ella…Guardadas para preservar la existencia de el por toda la eternidad.  Y que ahí seguirán para siempre, hasta el fin de los días.

jueves, 28 de abril de 2011

~ Bailemos..~

Se oye el repiquetear de las gotas contra el vidrio de los altos ventanales. Suenan truenos y se ilumina a cada rato una gran estancia oscura, donde un silencio impactante es , tan solo, roto por el sonido de la lluvia y cada poco de algún relámpago.
Sus ojos se pierden en la lejanía, viendo los rayos cruzar el cielo, inundando ,por segundos, su alrededor de un fuerte fogonazo blanquecino.
En un viejo gramófono comienza a sonar opera a medio volumen, mientras baila sola en mitad del gran salón, con los ojos cerrados, tan solo sintiendo el momento.
Con un leve tono de voz, interpreta la canción a la vez que se oye en el gramófono, sin dejar de bailar lentamente en el centro del salón.
El vestido negro, largo hasta los pies, acaricia el suelo al compás de los movimientos de ella. Su tez blanquecina, fuertemente iluminada, cada poco, por unos segundos de luz cegadora, se ve resplandeciente. Sus ojos vacíos, sin vida están ocultos tras los párpados cerrados, y su pelo blanco, lacio, largo hasta casi la cintura, corona la imagen de la danzarina.
Se oyen mas truenos y el rechinar de una puerta, pesada, alta y gruesa. Sus pasos se detienen, sus ojos se abren y su mirada se posa en la puerta y en la silueta que en ella se adivina.
Tan solo una sombra, la silueta negra de un hombre esbelto, alto y de cabello largo y que tan solo en uno de los fogonazos cegadores de la tormenta, se le alcanza a ver la cara, de tez mas pálida aun que la de ella y ojeras rojizas que rodean unos ojos vacíos, grises de ceniza, sin la mas mínima muestra de vida tras ellos.
De pie, en el centro del salón, con los brazos ya bajados, los ojos muy abiertos, y fija en el extraño, unas palabras salen de su boca.
-Pase, no creo que haya llegado hasta aquí para quedarse en la puerta, ¿O si?
Y sonriendo vuelve a dejarse llevar por la música, y a baila sola, en el centro del salón.
Con pasos firmes el extraño pasa, se gira y entorna la puerta, dejando que algunas gotas atrevidas crucen el umbral y que la luz del exterior dibuje una linea en el suelo que a se corta a tan solo unos pasos, frente a el.
Camina, haciendo resonar las pisadas de sus botas por el, casi vacío, salón. Se para frente a ella, extiende una de sus manos y sonríe;
-Mejor bailar acompañada, ¿No cree, mi lady?
Ella agarra la mano de el y se deja llevar, pegándose a su pecho, coloca la mano en su espalda y su boca muy cerca de la de el.
-Así es, mi lord.
Y bailan.
Sus miradas se encuentran frente a frente, en un duelo de ojos fríos, vacíos y sin expresión,
Una de las manos de ella pasa por la espalda de el, acariciando la tela fuerte, de su traje color vino. El pelo le cae levemente sobre la cara, dándole un aspecto aún más atractivo a ese vampiro que tiene frente a sí.
No puede evitar pensar en lo bien que se encuentra tan solo bailando. En el gramófono sigue sonando una opera, mientras fuera cae la de Caín...
Las manos de el se posan en la cintura de ella, mientras bailan, la acerca suavemente a el, y sin pensárselo, la besa en los labios.
Los pasos paran de resonar en el salón medio vacío, los pies quedan inmóviles pegados al suelo mientras que los labios quedan pegados los unos a los otros.
Otro resplandor ilumina la escena, mientras sus cuerpos se acercan aún más.
Y, sujetándola por la cintura, la tumba levemente hacia atrás y acerca la boca a su cuello.
El cierra los ojos aspirando muy cerca de la piel de ella, ella los cierra sintiendo su aliento acariciarle levemente.
Su piel se eriza, su vello se levanta, y mientras afloran los colmillos de el y apenas la rozan, ella le clava las uñas en la espalda y deja escapar una sonora exhalación que retumba en el eco de la vacía estancia.
La lengua del vampiro roza suavemente el cuello de la vampira, y suspira, con una mano la sujeta a la cintura y con otra de la nuca, y suavemente clava los colmillos, atravesando la fina piel blanquecina y haciendo que de ella brote el tan ansiado manjar rojo.
Su boca se llena de ese sabroso néctar, mientras mas aprieta su cintura contra el y deja escapar otro suspiro.
Ella, aferrada a su espalda, abre la boca en un "¡oh!" agudo y dulce, mientras siente como su sangre llena la boca de el, aun con los ojos cerrados.
Lleva una de sus manos a la cara del vampiro y lo acaricia suavemente, mientras siente su respiración,
Los colmillos salen de su piel y la sangre le gotea, la recoge con la lengua y la pasa sobre la herida, sanándola, cerrándola. En un instante la única prueba de aquella mordida es la sangre que a el le cae por la comisura de los labios.
Se incorpora y con el la incorpora a ella, la mira a los ojos, y la abraza.
Afuera, los relámpagos siguen cortando el cielo, y la lluvia cayendo con fuerza.
Dentro el grámofono sigue emitiendo el sónido dulce de esa ópera y los vampiros...  Los vampiros vuelven a bailar.

lunes, 25 de abril de 2011

~ Pasión Vampírica ~

El cielo oscuro bañaba la noche, las estrellas y la luna resplandecían en lo alto, y una suave brisa le rozaba la cara, y el pelo negro, haciendo que le ondease levemente.
Su tez pálida a la luz de la luna se veía bellísima, casi deslumbrante, su semblante serio y triste y sus ojos vacíos se hacían mas presentes bajo la tenue luz.
Sentada a la orilla de una roca, con un vestido ceñido, negro, largo hasta los pies, el cabello suelto y zapatos de tacón alto. Mirando al infinito, con su rosa negra en la mano, sin expresión, así se encontraba cuando a lo lejos se oyeron pasos.
Despacio, como si en realidad nada le importase, volteó su cara y esos ojos vacíos se fijaron en el caballero que hacia ella se encaminaba, lo miró y una leve mueca de sonrisa se dibujo en su cara. El, con el cabello blanco, ojos grises de ceniza y tez tan pálida como la de ella, le miraba desde abajo, ambos se encontraron con sus miradas y ambos hicieron un leve gesto de sonreír. El ,con un salto y una velocidad asombrosa, subió junto a ella, se sentó a su lado y se quedaron simplemente contemplándose.
Ella le miró, en su corazón muerto y sin vida crecía una pequeña emoción. Debajo de aquellas botas negras, pantalón ceñido pero varonil, y chaqueta se encontraba la piel pálida que tantas veces, desnuda, había sentido sobre su misma piel.
Subiendo la mirada hacia su cara, se fijó mas en sus labios, esos labios que tantas veces había mordido, besado y lamido estaban ante ella, cerrados, sin decir nada.  
Tras subir la mirada por su nariz perfecta, llegó a sus ojos, tan vacíos como los de ella, de un color gris ceniza, sin expresión pero brillantes, fijos en los suyos... esos ojos que la habían visto en tantas ocasiones haciendo que la mente la desease, y habían hecho que corriesen a encontrarse furtivamente en cualquier rincón para dejarse llevar por la pasión... esos ojos la miraban tan fijamente como los suyos a los de el.
Otra leve sonrisa se dibujo en la boca de ella y por fin la abrió para decir algo
-Estás aquí... - sin dejar de verle a los ojos
El asintió con la cabeza mientras pasaba una mano por la cara de ella, suave, la más bella de las caricias....
-Estoy aquí…
Y sin más, se fundieron en un abrazo, el más frío de los abrazos pero lleno de un calor mágico
-ven- le dijo tomándola de la mano sin apartar sus ojos de los de ella- agárrate a mi no te sueltes
y con una rapidez ultrasónica desaparecieron agarrados.
La luna se quedó sola, bañando esa roca donde había pasado ella las dos horas anteriores, ensimismada.... pensando en el.






Cuando volvió a abrir los ojos, se encontraba en un diván, la luz tenue de dos pequeñas velas alumbraban la estancia, el sonido de un piano acompaño su mirada por la estancia.
Se encontraba en una especie de sala de estar, junto a si, una chimenea apagada, con una mecedora frente a ella, unos cojines por el suelo y un piano de color rojo intenso, en el cual se hallaba el sentado, inmerso en la interpretación de una melodía suave, atractiva. Con sus grises y brillantes ojos clavados en algún punto de las cortinas color vino, que majestuosamente coronaban un ventanal por el que entraba la luz de la luna.
Y junto a el, ella... ensimismada en la melodía, sin poder dejar de mirarle, clavando sus largas uñas negras en el acolchado diván y suspirando.
-Me invitas a acompañarte?
-Claro,- dijo el, sin apenas apartar la vista de las cortinas color vino, de textura aterciopelada y semblante grandioso.
Con un movimiento rápido paso del diván a la banqueta del piano, junto a el, y poso sus delicadas manos sobre sus teclas, y se dispuso a acompañarle en su interpretación.
Ambos, con las manos sobre el piano, la mirada perdida y el corazón muerto, tocaban una melodía narcoticamente agradable, suave, eclipsante... ambos giraron la cabeza ala misma vez y ambos se quedaron a menos de un centímetro el uno de los labios del otro, y con un leve gesto una de las manos de el abandono el piano para pasar a acariciar su cara, y colocándola bajo el fino mentón de ella, la besó.

Quien sabia que era aquello... ella no, el tampoco, era una sensación tan dulce y a la vez preocupante...
Que un corazón muerto, casi latiese por otro corazón muerto, era, aunque bonito, desconcertante.

Todos los dedos fueron separados del piano rojo intenso, todos fueron a acariciar sus caras, sus espaldas, sus cabellos.... las cortinas de terciopelo color vino ondeando rozaron el costado desnudo de el, con delicadeza y parsimoniosa suavidad el le quitaba la ropa a ella y ella se la quitaba a el, hasta verse frente a frente, ambos desnudos, ella tan solo vestía un anillo negro en su blanquecina mano, el tan solo un anillo rojo en la suya,
las caricias y besos se expandieron, se multiplicaron, se hicieron mas latentes.
Sus ojos cerrados y sus manos pegadas a su espalda, notando su frió cuerpo sobre ella, bajo ella el acolchado del diván, y a su alrededor una marea de besos y caricias, de lamidas y apretones, de mordidas y miradas tan lascivas como dulces.
De la pasión que fueron testigo ese diván, esos cojines en el suelo, las cortinas y el piano... solo lo saben ellos.
Y mas tarde solo silencio... pegados, unidos pero en silencio.
La respiración de ella volvía a relajarse después de la pelea amorosa, la de el aun un poco agitada también.
Sus manos se paseaban por el cuello de ella, suavemente. Las de ella sobre el pecho de el, tan solo unos cuervos que afuera graznaban rompían el silencio, y poco a poco la noche fue dejando paso al día y con el fue llegando el momento de letargo.
Desnudos, sobre un diván negro y acolchado, protegidos del sol por las robustas y ahora echadas, cortinas de terciopelo color vino, ambos dejaron de ser vampiros nocturnos para ser meros cadáveres abrazados.
Hasta que no llegase de nuevo la noche, nada en esa sala se movería lo mas mínimo.







~ Efímera es hasta la tristeza ~

De pie, frente al silencio, rodeada de noche y de luz de luna, con su rosa negra en la mano y mirando al infinito...
Sus ojos fríos como el hielo, vacíos pero brillantes se fijan en su rosa y con suavidad arranca un pétalo. lo deja caer y mira como baja lentamente haciendo círculos en el aire hasta posarse en el suelo inerte, inmóvil, y allí se queda.
Vuelve con lentitud su mano a la rosa, mientras una lágrima sale de sus ojos, resbalando por su cara, llega a sus labios y allí muere. Con la misma delicadeza arranca otro pétalo y también lo deja caer, volviendo a contemplar el fugaz vuelo efímero de este hasta el suelo.
Poco a poco deshoja la rosa entera, pétalo a pétalo, dejando en el suelo una manta de negro aterciopelado...
Cuando no hay ningún pétalo por arrancar, se enjuga las lágrimas y lanza lejos el tallo lleno de espinas, y se queda simplemente contemplando la luna, allí arriba, y piensa,
cuantas veces ha sido, esa luna, testigo de besos, testigo de abrazos, testigo de caricias y de miradas...
Mira a su alrededor, pero no hay nada, se sienta en la hierba, se tumba y contempla la luna, ella es su mas fiel aliada.
Su luz la baña cuando siente una caricia en el rostro, y sobresaltada mira a su lado donde se encuentra el, le sonríe y cierra los ojos mientras siente sus garras pasearse por su cara con suavidad.
Ya no pasa nada...
Pasa un instante y vuelve a voltearse para verle, junto a ella el. Sus ojos se tornan brillantes y otra leve sonrisa se deja entrever en sus labios.
Entre ambos, solo serenidad, calma y silencio…
Tan solo se oye el rumor del aire en la copa de los arboles que sobre ellos se alzan, y aun mas levemente, sus respiraciones, tranquilas, pausadas, sin la mas mínima muestra de alteración ni nerviosismo.
La mano de ella busca la de el, aun sobre su cara, y la agarra firmemente, su tacto suave pero frió, tan familiar, tan conocido, le reporta una dulce sensación de embriaguez y se deja acariciar.
Ya no habrá mas lágrimas que enjugar, porque ahora ya nada importa.

Me presento.

Soy yo, la que escribe, la que libera su mente y deja salir de ella pensamientos para dejarlos aqui impresos.
Dejaré que las palabras fluyan... 
Este será tan solo un sitio dónde dejar constancia de las locuras que a veces se nos pasan por la mente, 
otras veces seran ideas, poesías, textos, lo que vaya surgiendo... Quién sabe lo que pueda salir de aqui...
Por ahora, esto, una presentación.